Dejar que las aguas se aquieten...
Que el tiempo
traiga las respuestas...
Esperar
sin ser devorados
por la espera...
Conservar el corazón latiendo
al abrigo de la certeza
de que todo está viniendo
a su debido tiempo...
Y cada día podemos aprender un poco más sobre esto de tener paciencia , de saber esperar, por ejemplo, que algo se manifieste... ¡Cómo cuesta liberarnos del prejuicio! No anticiparnos condenando, prejuzgando... Por momentos las circunstancias parecen jugar con nosotros ofreciéndonos un panorama que nos confunde un poquito más...Los vínculos son delicados, frágiles... y tenemos que aprender a ser cuidadosos, es verdad... 



